Hoy he viajado en autobús a San Juan Cosalá junto con Kaho, una valetísima voluntaria japonesa -que, por cierto, podría ser mi hija, aunque es integradora y se posiciona como compi-. Kaho es ya una auténtica experta en cuestiones mexicanas, así que la guía era ella. Pese a mi escepticismo inicial al ver el ambientillo reinante en la Antígua Estación Central de Autotrasporte de Guadalajara, todo ha ido sobre ruedas: el autobús era moderno, no tengo agujetas del tembleque, y el conductor ha parado amablemente cuando, pasado el „cartel grande“ de San Juan, le hemos dicho: „Pareee“. De ahí a la plaza, dos cuadras y media de calle sin asfaltar y con zapato plano. Más fácil, imposible.
Hemos trabajado mucho y vivido momentos emocionantes junto a varias mujeres emprendedoras, a quienes hemos podido entrevistar después de acompañarlas en sus clases de alfabetización digital y emprendimiento. Increíbles historias de transformación y sorprendentes conclusiones las que han compartido con nosotras tras completar su formación en Pro México como emprendedoras de segunda generación en el programa „Segunda Oportunidad“, financiado por la ONU.
Después hemos tenido una entrevista jugosísima sobre Finanzas Personales con la Doctora María Elena Echeveste García del Alba, una mujer de gran sabiduría y un carisma aplastante, que además es igualita que la tía Amparo. Pero esto os lo cuento mañana.
Aquí tenéis unas fotos del antes y el después.














Deja un comentario