(Dieser Beitrag wird später auf Deutsch veröffentlicht).

«Ayer tarde» teníamos cita de alto rango en Ajijic, nada más y nada menos que con la Doctora María Elena Echeveste García del Alba -conocida como «la doctora»-, señora maravillosa mexicana de ascendencia vasca, carisma, claridad y aplomo indiscutibles y apariencia muy muy española. Casi me atrevería a decir muy muy soriana y muy muy de la familia de «mi mamá», pero quizá mi cansado subconsciente buscaba algo familiar, y asoció con intensidad y sin mucho conocimiento durante las más de dos horas que duró nuestra reunión.

No necesitaba mucho currículum su salutación (aunque hoy, tarjeta en mano, no consigo establecer la relación entre su puesto en la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias en la Universidad de Guadalajara y el motivo de nuestro encuentro), así que dejémoslo en que ella es la eminencia que íba a impartir la clase de Finanzas Personales a las alumnas de segunda generación del programa «segunda oportunidad» de Pro México y que, como por asuntos personales no podía, se reunió con Kaho y conmigo para hacernos un briefing de calidad y que pudiéramos impartirla nosotras.

Disfruté mucho de los aprendizajes y de la vivencia, y todavía más pensando cómo os íba a contar las tropecientas mil anécdotas y sabidurías que compartió con nosotras «la doctora», y que a su vez nos íban revelando el día a día económico del grupo de población con el que estamos trabajando. Ahí voy con los que más me impactaron:

No hizo falta entrar en materia para que cayera el primer consejo de la jornada: no hables a las mujeres desde tu currículum, sino desde tu historia personal. Díles que eres madre, cuéntales algo de tus problemas familiares, que vean que te enfrentas a retos parecidos a los suyos. Conecta con ellas para que conecten contigo. Qué gran consejo, qué obvio, y a la vez, qué difícil. Cómo les digo yo «hola, soy Ana, vengo aquí a ayudarte y mira, soy igual que tú». Pensaba yo que mirarían y pensarían: «Sí, ya, claro». La gran solidaridad entre las mujeres mexicanas me ha demostrado que estaba radicalmente equivocada…

Nuestra primera lección comienza hablando del «gasto hormiga», que es lo que me gasto en papas, coca colas, tortillas u otros bienes de consumo de los que puedo prescindir. La tarea: apuntarlo todito para ser conscientes de lo que gastamos y ver si, por ejemplo, tenemos que echarles más agua a los fríjoles o picar la fruta en casa en vez de comprárnosla ya troceada. Buena conclusión, ¿verdad? Luego añadimos los costes que se repiten cada mes, una de cuyas partidas debe estar siempre destinada a imprevistos, por «si se estropea el carro, se te parte una llanta o se te troncha el motor». Comparamos, pues, el total de gastos con la propina que recibimos del marido, y llegamos al objetivo de la lección: definir el potencial de ahorro o, en la mayoría de los casos, evidenciar con números la argumentación para decirle al marido: no me llega, necesito más, te queda menos para gastártelo en beber tequila o irte con tus amigos. Obviamente no todos los cónyuges se alegran de las nuevas conclusiones y, en algunos casos, pasa lo que pasa…

Un error muy común que cometen las mujeres mexicanas con el dinero que ellas generan con su trabajo es que lo dedican directamente al gasto: «con esto pago la clase de guitarra del niño», dando así más margen para que el marido se gaste lo suyo en sus cosas. Pero no generalicemos y reconozcamos que el marido no es siempre el enemigo. Enfoquemos, pues, el ahorro como un proyecto familiar: para comprarnos la tele «plana», para pagar unas vacaciones o un carro nuevo, para guardarlo debajo del colchón o para pagar la entrada de la quinceañera de la niña. Interesante partida esta última, para la cual muchas familias mexicanas se endeudan fuertemente a cambio de una gran party para la chavita y de una foto presidencial en el salón (con suerte junto a la de la boda).

La respuesta a mi pregunta básica sobre si las mujeres tienen una cuenta bancaria es un radical NO. En San Juan Cosalá no hay banco ni cajero. No se usa, no se lleva, la gente tiene miedo al fraude. Y a no entender. Ahorran algunos via tanda o cundina, que es un sistema de ahorro en grupo, por el que cada uno de los participantes aporta una cantidad fija al ahorro de los demás, que reciben el bote completo por turnos. ¿Alguien se anima a probarlo?

Otro de los errores comunes en la educación económica de los chavit@s es que les damos 5 pesos para que vayan al kiosco y, claro, ellos los apuran al máximo y les da igual lo que compran. Y digo yo, ¿en qué parte del mundo es esto distinto?

Y entre gastos hormiga, bancos y quienceañeras, un divertidísimo paréntesis para hablar largo y tendido sobre materia de serenatas y cortejos. Claro está que aquí es donde más -y mejor- aprendí. Comparto con vosotros, por tanto, el Key Operating Procedure del cortejo mexicano en la generación de nuestros padres (más o menos), end-to-end:

  • Dama y galán son amigos, platican y se ríen juntos en acontecimientos públicos o familiares.
  • Galán es invitado informalmente a casa de la dama.
  • Galán va a hablar con el papá de la dama pretendida y demás varones de la familia, si procede, y les pide permiso para pedirle noviazgo formal.
  • Galán habla con la mamá de la dama para que esta le revele los gustos musicales de la dama, qué canciones, momento, logística etc. Si la relación es muy amigable, hacen juntos la lista de canciones. La serenata en preparación es, por tanto, un secreto familiar a voces del que la implicada solo sospecha «un poquito».
  • Llega por fin la serenata a rondar a la dama. Ella escucha la música, miro no miro, abro la cortinilla, uyyy es para mí, miro o no miro, venga, miro, ay, ¿estoy linda? Venga, salgo y que me canten.
  • Al día siguiente el galán va con las flores a casa de la dama, se las da y ya es su novio.
  • Con serenata se celebrará también el aniversario (mes, año, día de la semana, lo que guste y a sus órdenes), los cumpleaños y, cuando estén enojados, si eso, la reconciliación. Algunos noviazgos habrían sido una ruina…

Queda por ver, terminado el briefing, cómo se desarrolla la clase real. Será de excel «ya no más» porque ahí sí que hay necesidad y de la buena.

Aquí tenéis foto del encuentro:

7 responses to “Finanzas Personales”

  1. Avatar de Mila
    Mila

    Hola Ana, no sabes los recuerdos que me ha producido tú escrito de hoy, tengo cuadernos guardaos ( economía doméstica)yo tenía 12 años,…. me ha hecho recordar la clase de doña Anita Fuuuu

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Ana Borobio

      Me alegro mucho, Mila. Un beso 😘

      Le gusta a 1 persona

    2. Avatar de Ana Borobio

      Realmente tú serías una fantástica profesora de economía doméstica, Mila 😉

      Me gusta

  2. Avatar de olmach
    olmach

    Hola Ana, si ya me estabas empezando a dar envidia (sana) en tus anteriores entradas, ahora … ¡ni te cuento! ¡Cómo me gustaría estar allí contigo!!
    Tus vivencias de hoy con «la doctora» confirma que los problemas con los que se encuentran las mujeres en México, en España o donde sea, suelen ser los mismos, y las formas para solucionarlos, también. A distintos niveles, pero los mismos en esencia. Curioso, una japonesa y una española dando clase a unas mexicanas.
    Es una lástima que esos conocimientos básicos de economía doméstica, «de toda la vida», hoy nos parezcan anticuados y no acordes a la realidad (digitalizada) en la que vivimos. Qué bien nos vendrían unas lecciones de «gasto hormiga» a todos y a todas en nuestro primer mundo.
    Por cierto, la costumbre o figura jurídica de «la tanda», es interesantísima y demuestra el carácter solidario del pueblo mexicano. No se me ocurre cómo podría funcionar por aquí …
    Bueno, estoy deseando leer la entrada de mañana, después de tu encuentro con las mujeres.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Ana Borobio

      Yolanda, ¡te en encantaría! ¡Hay tanto por hacer! La clase que preparamos se dará dentro de una semana y media y la dará Kaho, ya que yo estaré haciendo investigación de campo en los pueblitos. Yo daré Excel la próxima semana, ya que algunas mujeres ya tienen su propio negocio y hemos visto que es muy necesario. No tienen ordenador en sus casas pero en el centro sí.
      Luego hablaré de nuestra visita ayer a „San Pedrito“, que fue emocionantísima. Casi como llevarles la „buena nueva“. Cada pueblito es un mundo. Y la labor de Pro México es impresionante. Muchos besos!

      Me gusta

    2. Avatar de Ana Borobio

      La tanda la hacemos sin problemas por PayPal, Yolanda 😉

      Me gusta

  3. Avatar de Ana María
    Ana María

    Ana, qué bonito e ilusionante lo cuentas.
    Seguro que la realidad cobra mucho valor con tu excelente narración.
    Sí, la persona de mi familia, de nuestra familia, que daría unas clases estupendas, con rigor y convicción, de «gasto hormiga» es, sin duda, la tía Amparo.
    Qué bien encontrarte con gente tan estupenda y variada.

    Le gusta a 1 persona

Replica a Ana Borobio Cancelar la respuesta

Recent posts

Quote of the week

"People ask me what I do in the winter when there's no baseball. I'll tell you what I do. I stare out the window and wait for spring."

~ Rogers Hornsby
Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar