(Diesen Beitrag könnt Ihr weiter unten in Deutsch lesen)
Hoy ha sido un día de «puro turismo», como dirían los mexicanos, así que me voy a limitar a describir brevemente y dejar paso al testimonio fotográfico.
Esta mañana he visitado el museo Cabañas en Guadalajara, que está en un precioso edificio neoclásico diseñado por el arquitecto valenciano Manuel Tolsá en el siglo XVIII y que originalmente fue un hospicio. En él se encuentran los murales de José Clemente Orozco, pintor revolucionario del siglo XX que representa una versión de la conquista que, como diría Lucas, «no es la que nos vendieron». La belleza cromática de los murales a primera vista se ha transformado en terror y sentimiento de culpabilidad cuando me he parado a observarlos detenidamente y a escuchar las descripciones. No quiero entrar en temas históricos ni reproducir las explicaciones, pero un ejercicio de asociación sin adjetivos – como los que hacemos en teatro de improvisación- nos llevaría a términos como conquistador, corona, indígena, terror, guerra, opresión, clero, lucha y… españoles. Sí, españoles. Obviamente no ha sido ninguna sorpresa y aún así, hoy, al ver los murales de José Clemente Orozco, me he acordado de Unamuno. Y mientras paseaba por los pasillos y me imaginaba cómo sería la vida de un niño huérfano en ese maravilloso entorno, me ha dolido España.











Heute war ein rein touristischer Tag, daher werde ich den Bildern die Hauptrolle dieses Beitrags überlassen.
Am Vormittag besuchte ich das Museum Cabañas, das sich in einem fabelhaften neoklassichem Gebäude befindet, welches im XVIII Jahrhundert von spanischen Architekt Manuel Tolsá designed wurde. Der Komplex diente ursprünglich als Hospiz und enthält heute die wunderbaren Wandgemälde von José Clemente Orozco, einem revolutionären Künstler, der die dunklen Seiten der spanischen Eroberung in seinen Werken wiedergibt. Die chromatische Schönheit der Kunstwerke wurde bald durch den Horror der dargestellten Szenen überschattet. Eroberung, Krone, Einheimische, Terror, Kampf, Krieg, Klerus… und Spanien. Keine Überraschung und trotzdem sehr bedrückend. Während ich durch die Gänge dieser wunderschönen Anlage spazierte und mir vorstellte, wie das Leben eines Waisenkindes wohl dort gewesen sein könnte, dachte ich an den berühmten Satz des Schriftstellers Unamuno: Spanien tut weh.

Deja un comentario