(Diesen Beitrag könnt Ihr nach den Bildern auf Deutsch lesen).
Hoy he tenido bastante tiempo libre y he aprovechado para salir a comprar unos libros y de paso conocer Plaza Andares, una zona comercial en el barrio hipster de Guadalajara que me habían recomendado Leslie y Lucas. Me esperaba yo algo parecido a lo que he visto hasta ahora, es decir, la típica calle para pasear con comercios y restaurantes más bien locales, y me he encontrado con todo un centro comercial moderno como los que conocemos en nuestras ciudades, y que, por tanto, no tengo que describiros: escaleras mecánicas, restaurantes, tiendas de ropa americanas, italianas y españolas con las marcas de turno. Gran imperio español, por cierto: Zara, Mango, Pull & Bear, Sfera, Bimba y Lola, Camper, Massimo Duty, Adolfo Domínguez, Uterque, Zara Home, y lo que no habré visto, porque mucho no he aguantado.
Contrariamente a la alegría que me producía ir de compras y ver las marcas españolas cuando estaba en Silicon Valley, hoy he tardado muy poco tiempo en sentir que tenía que salir de ese centro comercial. Después de vivir una semana entera en cientos de pesos mexicanos, de repente entro en Zara y la primera camiseta que toco me habla de miles. Entiendo entonces por qué el centro comercial está casi vacío, y que las muchas prendas de vestir que tenemos en nuestros armarios son prácticamente inalcanzables para la gran mayoría de los mexicanos. Pero los gigantes ni se inmutan, y en vez de adaptar los precios al poder adquisitivo de la población, los mantienen o incluso los elevan. Me miro de arriba abajo y llevo unos Birkenstock, unos Denizen-Levis (de Target), un bolso de Mandarina Duck y una blusa mexicana que me compré el otro día dándole una gran alegría a su vendedora. Comprendo entonces que yo misma formo parte de lo que hoy siento como una gran injusticia.
Para no darle espacio a la injusticia, las fotos de este post no van a ser del centro comercial, sino de la deliciosa comida que había preparado hoy Leslie (carne en su jugo) junto con las cazuelillas, el café de olla y las perchas de mi armario. Y de los libros, que de ellos se trataba…
Heute hatte ich etwas Freizeit und habe die Gelegenheit genutzt, Bücher zu kaufen und Plaza Andares zu besuchen, ein kommerzielles Stadtteil im Hipster-Viertel von Guadalajara, das mir Leslie und Lucas empfohlen hatten. Plaza Andares ist ein modernes Einkaufszentrum wie wir es in unseren Städten kennen: Rolltreppen, Restaurants, amerikanische, italienische und spanische Bekleidungsgeschäfte mit den üblichen Marken. Großes spanisches Imperium in Plaza Andares übrigens: Zara, Mango, Pull & Bear, Sfera, Bimba y Lola, Camper, Massimo Duty, Adolfo Domínguez, Uterque, Zara Home, und was ich alles nicht gesehen haben mag, weil ich relativ schnell wieder draußen war.
Im Gegensatz zu meiner Freude am Einkaufen im Silicon Valley brauchte ich heute nur sehr kurze Zeit, um das Gefühl zu haben, dieses Einkaufszentrum verlassen zu müssen. Nachdem ich eine ganze Woche in Hunderten mexikanischer Pesos gelebt habe, betrete ich plötzlich Zara und das erste T-Shirt spricht von Tausenden. Auf einmal verstehe ich, warum das Einkaufszentrum fast leer ist und dass die vielen Kleidungsstücke, die wir in unseren Schränken haben, für die überwiegende Mehrheit der Mexikaner praktisch unerreichbar sind. Schade, dass die Giganten die Preise der Kaufkraft der Bevölkerung nicht anpassen sondern sie im Vergleich zu Europa sogar erhöhen. Auch ich trage heute Birkenstocks, Denizen for Levis (von Target), eine Mandarina Duck-Tasche und eine mexikanische Bluse, die ich mir neulich zu großer Freude der Verkäuferin gekauft habe. Ich bin also auch Teil von dem, was ich heute als große Ungerechtigkeit empfinde.
Damit die Ungerechtigkeit nicht zu viel Raum einnimmt, sind die Bilder in diesem Beitrag nicht vom Einkaufszentrum sondern von dem leckeren Essen, das Leslie heute zubereitet hat (Fleisch im eigenen Saft) zusammen mit dem Kaffee aus dem Topf und den Kleiderbügeln in meinem Schrank. Und von den Büchern denn um die ging es ja eigentlich heute morgen…





Replica a Nuria Cancelar la respuesta